sábado, 2 de octubre de 2010

Mi Historia ; capítulo 6 ! (:

Cap. 6

Volvió a amanecer. Las dos se encontraban tiradas en el suelo de su casa, dormidas y rendidas por el cansacio. Quizá tenían hambre, pero no querían comer. Sentían que iban quedando olvidadas del mundo allí, en un piso que había sido 'ocupado' y encerradas hasta saber cuando alguien las echaría de menos.
La madre de Megan se había quedado dormida, sentada en el suelo, con la espalda pegada a la pared, y también se quedó dormida con el teléfono del telefonillo en la mano. No habría tenido fuerzas siquiera ni para volver a colgarlo. Probablemente se habría dormido escuchando las pocas motos que pasan por en frente del portal.
De repente, se escuchó una voz masculina, era joven.
- ¿Hola? ¿Puedes abrirme? Seas quien seas, tío... te has dejado el telefonito descolgado... Em... ¿Hay alguien? - LA voz hablaba sola, pues la madre de Megan se estaba despertando pero, no reaccionaba.
- Tío, para la broma, ¡necesito entrar!La pizza se enfría, estoy trabajando. Vamos, ábreme. ¡ Venga ya !
Con ese último grito, su madre reaccionó, ¡tenían una oportunidad de ser recatadas!
- ¡HOLA! ¿QUIÉN ERES? POR FAVOR SÁCANOS DE AQUÍ, SOMOS DEL 4ºC Y UNOS TIPOS QUE ESTABAN EN NUESTRA CASA ... INVADIENDOLA... NO SÉ COMO DECIRLO, PERO NOS HA DEJADO ENCERRADAS A MÍ Y A MI HIJA. ¡SE HA LLEVADO SU MÓVIL Y NUESTRAS LLAVES LAS TIENE EL PORTERO! -Se la escuchaba desesperada, intentando obtener una respuesta positiva.
- ¿Y esto? ¿Esto que es la segunda bromita del día? Primero no me abren ni contestan, me dejan hablando solo, y después... ¡¿Pero cómo tienes la cara de soltarme ese rollo por dios?! ME PIRO.
Su madre quedó destrozada. Quedó escuchando por el telefonillo, y lo único que consiguió oír es la moto arrancando y al pizzero del telefonillo hablando con su jefe por móvil:
- Lo siento jefe, no he podido llevar el pedido, una loca se ha adueñado del telefonillo y no me abre... ¡¿Qué?! ¿Qué no cobro este mes? ¡POR FAVOR TE LO PIDO, NO ME HAGAS ESTO! - Se escuchaban los gritos del pizzero por el telefonillo, y después se escuchó como cerró el movil para colgarlo con fuerza - ¡MIER**! Por culpa de la loca esa...
La madre de Megan quedó un poco deprimida por las palabras que soltaba el pizzero sobre ella, se ofendió un poco... pero lo que quería era salvarse junto a su hija. Tuvo el valor de intentarlo de nuevo.
- ¡Eh, pizzero! Acercate por última vez por favor! No soy ninguna loca, de veras, te abriré si es lo que quieres. Si nos sacas del 4ºC a mi hija y a mí, me encargaré de que te paguen este mes.
El chaval escuchaba haciendose pasar como el que no escuchaba nada, pero después pensó que tal vez no era una loca, y que le convenía el trato que le proponía. Se quitó el casco lentamente, soltó la pizza en la mininevera de la moto y se acercó al portal.
- ¿Dónde dice que vive?

C O N T I N U A R Á . . .

2 comentarios: