Esta historia va a ir sobre una chica adolescente que se tendrá que mudar con su madre, dejando a su padre y a su hermano atrás en el viaje, ya que ellos dos se mudarán también, pero ellos se mudan a España, y Megan y su madre viajarán a Giorgia.
Cap. 1
Llovía mucho esa noche, las farolas parpadeaban, los faros de los coches que pasaban y salpicaban los charcos eran las únicas luces que tenían para poder ver.
Abrieron el portal y buscaron su buzón.
Era el 4ºC.
Cogieron el ascensor. Temblequeaba muchísimo y las luces del techo no paraban de parpadear, y de las bombillas parecían salir chispas.
Megan miraba hacia arriba confundida. Aquello era una mudanza, estaba muy ... absorta en sus pensamientos.
- Anda suelta las maletas y todas tus cosas por ahí, que ya mañana nos ocupamos de ordenarlas y de hacer sitio. - Le dijo su madre quitándose el abrigo.
Megan se quedó quieta y en silencio en el pasillo. Todavía tenía el abrigo puesto, y las maletas a su espalda. Ella no hablaba.
Su madre avanzó por el pasillo.
- Veamos... me parece que este es tu cuarto. - Le dijo a su hija.
- Mamá, ¿qué estará haciendo papá ahora? Lo extraño bastante. - Megan habló por primera vez en la noche.
Su madre paró de hacer lo que estaba haciendo, miró al frente y permaneció igual de callada que su hija al principio.
Era una situación rara, incómoda y... sigue siendo rara.
Cuando pasaron unos minutos que se hicieron eternos para ambas, su madre rompió el hielo y cambió de tema con la pregunta típica de:
- Cielo, ¿qué te apetece para cenar? Me parece que el casero nos dejó en la nevera unas latas de... mmm... atún, queso, ... - Su madre estaba ojeando el frigorífico.
- No tengo hambre, me voy a dormir. - Megan interrumpió a su madre. Fue hacia su cuarto.
Luego, volvió a volver hacia la cocina.
- Mamá, ¿y mi cama dónde está? - Preguntó confundida y con la cara aún mojada de la lluvia.
Su madre cambió de mueca a la de preocupación.
- ¿Que no hay cama?
- No.
La conversación era seca.
Al final se hicieron un apaño para dormir entre cojines del sofá y una almohada de plumas que había en un armario viejo.
Me encanta la historia. Sigue así, tienes mucho talento :)
ResponderEliminarGRACIAS!!
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